Serás más feliz cuando aceptes las emociones negativas (y un estudio lo confirma)

Serás más feliz cuando aceptes las emociones negativas (y un estudio lo confirma)



 Serás más feliz cuando aceptes las emociones negativas (y un estudio lo confirma)

Si hay algo que siempre deseamos es que prevalezcan los sentimientos agradables. «Quiero ser feliz», «ya no puedo estar mal» ¿te suenan conocidas estas frases? Alguna vez en nuestra vida hemos rechazado algún sentimiento, sin darnos cuenta de que quizás al rechazarlo nos estábamos sintiendo peor.  
 
Tener el control de lo que sentimos
Darle la bienvenida a todo lo que sentimos, incluso aquellos sentimientos negativos, significa tener el control sobre ellos. La aceptación no significa que te quedes con esos sentimientos, sino que no sufras por sentirlos, porque de lo contrario estarás triste, pero además sufrirás por estar así porque es algo que no quieres. Tratar de aferrarse a las buenas emociones, evitando las malas, podría empeorar nuestro ánimo.
 
Si las emociones negativas se usaran productivamente, no nos quedaríamos atrapados en nuestra negatividad. Y esto que resulta algo lógico cuando nos detenemos a pensarlo, tiene un estudio científico que lo confirma: cuanto más aceptes todos tus sentimientos, más feliz serás.
 
La clave está en la aceptación
La capacidad de darles la bienvenida a los sentimientos negativos puede proporcionar muchos beneficios, según algunos estudios. Los que aceptan todas sus emociones sin juicios tienden a ser menos propensos a seguir en la negatividad y «sentirse mal porque sí». Según autores de un estudio publicado en la revista Journal of Personality and Social Psychology, «si las personas aceptan todas sus experiencias, todas ellas serán de corta duración y ninguna será exacerbada».
 
La profesora de Psicología de la Universidad de Toronto, Brett Ford, investigó sobre el vínculo entre la aceptación de la negatividad y el bienestar individual. Estudiaron cómo la aceptación de la negatividad beneficia a la salud psicológica, y si este tipo de aceptación funciona para todos. Alrededor de 1000 personas completaron diversas encuestas sobre su satisfacción con la vida y distintas situaciones en torno a cómo viven sus emociones.
 
Los especialistas descubrieron que aquellos que aceptan sus sentimientos negativos eran, en promedio, psicológicamente más saludables. También encontraron que el factor más relacionado con el bienestar no era una vida sin estrés, sino que era la capacidad de aceptar las dificultades de la vida.
 
Tendemos a valorizar la búsqueda de la positividad, ignorando cuán importante puede ser vivir una experiencia emocional equilibrada. No siempre podemos controlar nuestras emociones, pero sí podemos controlar cómo respondemos a ellas.