Martes, 17 de enero del 2023
De la manera más inesperada llegue a tu vida, siendo sincera no recuerdo la primera vez que te conocí pero tengo la certeza de que siempre has estado ahí para mí. A partir de ese momento creamos un vínculo muy especial, donde no ha existido nada de rivalidad. Mucho amor, protección y diversión, como si fuera tu hija y tú mi mamá.
Desde muy pequeña me has enseñado la diferencia entre el bien y el mal, pero lo más importante es que hasta donde mi memoria comienza me animaste a que pensara por mi cuenta pues “nadie más lo tenía que hacer por mí”. A lo largo de mi vida me he equivocado y caído pero siempre me has sanado las heridas para que pueda seguir caminando.
A ti, mi hermosa tía, que sin ocupar el puesto de autoridad has sido una segunda madre para mí, donde nos hemos divertido, reído y hasta llorado, siempre has sido mi consejera en los momentos que más necesito de una segunda opinión. Contigo he aprendido que la juventud es una actitud y no importa la edad que tengas, siempre serás la más divertida.
Eres impredecible pero eso es lo que te hace tan especial. Nunca me dices lo que quiero oír, más bien lo que necesito escuchar. Sé que tu cariño es tan desinteresado como el de una madre y contigo siempre puedo ser yo misma. Ahora que he crecido y me he dado cuenta que sin tu ayuda hubiera tenido más rasgaduras que antes.
Gracias por estar en mis peores momentos, donde era una niñita y no quería que nadie tocara a mi puerta; sin embargo, siempre llegabas firme a decirme que me perdería de la mejor parte: mi familia. Sé que has sido muchas veces mediadora entre mis padres y yo, me has enseñado que eres mi aliada, más no una defensa más. Me has mostrado el punto de vista de mis padres y con ellos has logrado que me escucharan y fueran más empáticos conmigo.
Tengo mucha suerte de tenerte pues estoy segura que no hay mejor tía en el mundo que tú. Ahora que he crecido no sabes lo mucho que valoro todas las noches que cancelabas tus planes para poder ayudarle a mamá.
Aunque la vida nos muestre rumbos distintos, nunca dejaremos de ser tan unidas. Sé que una acción vale más que mil palabras pero a veces es necesario que sepas lo mucho que me importas y que estoy tan agradecida de todo el amor que me das.
Ojalá algún día estés orgullosa de mí, de lo que me he convertido y cómo seré en el futuro, pues desde que tengo memoria he estado orgullosa y he admirado la gran persona que eres tú. Tengo muy presente que eres mi confidente y siempre tendremos un lugar para poder hablar de lo que se necesite.
Mujer fuerte, de gran corazón y sabia por experiencia, nunca pares de ser quien eres, pues me has enseñado que siempre hay algo bueno entre los días malos. Recuerda que siempre tendrás una sobrina que te quiere con todo el corazón.
Fuente: culturacolectiva.com