Lunes, 24 de enero del 2022
Orlando Bloom y Miranda Kerr
Si hay una ruptura que nos impresionó en 2013 y que nadie podía esperar fue la de el actor y la modelo tras seis años de relación, tres de matrimonio y un hijo en común. Siempre irradiaban felicidad y complicidad. Su ruptura fue tan discreta y elegante como su relación, pero nos rompió el corazón porque siempre hay famosos que nos inspiran más simpatías y admiración que otros, sobre todo cuando son tan adorables como Orlando Bloom y Miranda Kerr.
Nina Dobrev y Ian Somerhalder
Seguro que los fans de “The Vampire Diaries” se alegrarían mucho si Nina Dibrev y Ian Somerhalder, sus protagonistas volviesen a estar juntos. La pareja declaró haberse separado por la diferencia de edad y no por terceras personas, y siempre muestran en público seguir manteniendo una excelente relación como amigos. ¿Quién sabe?
Courtney Cox y David Arquette
Eran una de esas parejas de actores que parecían hechos el uno para el otro. La chica de “Friends” trabajó junto al también actor en todas las películas de terror “Scream” desde 1996 y fue en junio de 1999 cuando se dieron el “sí quiero”. Tras doce años de matrimonio decidieron separarse en 2011, aunque ya un año antes estuvieron a punto de hacerlo. Seguro que a su hija Coco les gustaría mucho más que a nosotros que sus padres volvieran a estar juntos.
Emma Stone y Andrew Garfield
Se conocieron en el set de The Amazing Spiderman, donde él interpretaba a Peter Parker y ella a Gwen Stacy. Su química era abrumadora, tanto dentro como fuera de la pantalla. Juntos lucían una especie de simbiosis hipster, moderna, bohemia e intelectual en su día a día. En las alfombras rojas, optaban por la elegancia de los grandes eventos, sin perder un ápice de “molamiento” y buen gusto. También hacían el tonto en comandita, como ocurrió en el show de Jimmy Fallon, donde tenían que reinterpretar uno de sus besos en la peli y lo hicieron de la manera más cómica posible. En este sentido, lo que destacaba en ellos era su humor y espíritu joven, desplegado a través de dos adultos que se comportaban como tal solo cuando convenía.
Brad Pitt y Jennifer Aniston
Aunque parecería obvio hablar de Brangelina, nos remontamos al final del matrimonio del actor con Jennifer Aniston, todavía doloroso a pesar del paso de los años. No es que no aprobáramos la relación entre Brad y Angelina, pero la ruptura con Jennifer nos dejó hechos polvo. Y ambos molaban, porque no solo se vio en el capítulo de Friends donde Brad hace un cameo, sino porque la pareja se unió sin que nadie lo esperara y siempre se mostraron humildes y enamorados. Juntos hacían un buen tándem que quizá ha cogido más lustre gracias a la irrupción de Angelina en el idilio, convirtiendo la relación en una especie de mito y a Jennifer en la nueva heroína del pueblo.
Tim Burton y Helena Bonham Carter
Los excéntricos artistas rompieron su relación tras trece años de amor. Pero, ¿por qué? ¡estaban hechos el uno para el otro! El director y la actriz no solo compartían melena rizada indomable, sino que Helena había salido en todas las películas de Tim desde 2001 y los dos esgrimían la misma habilidad para ser raros y genios en su trabajo. Ambos se compenetraban y formaban una pareja de corte gótico, ajena al mundo actual y, posiblemente, huyendo de la luz del Sol. Sin embargo, el hecho de que vivieran en dos casas separadas que se unían por un túnel (sí, como lo lees) quizá vaticinaba el final de la relación. Un cierre digno de ellos, por supuesto.
Johnny Depp y Winona Ryder
Los actores estuvieron saliendo durante tres años en la década de los 90, tras conocerse en el estreno de la película Gran bola de fuego. Juntos protagonizaron Eduardo Manostijeras, donde Johnny interpretaba al esperpéntico personaje principal que vivía solitario en una mansión. En aquella época, los dos actores eran ídolos cinematográficos que, además, servían para forrar las carpetas de todos los adolescentes. Su amor, por tanto, era un sueño hecho realidad a la altura del de Brad Pitt y Angelina Jolie. Sin embargo, la juventud y el éxito acabó por imponerse, y después vinieron sus relaciones separadas y los escándalos.
Antonio Banderas y Melanie Griffith
Era la pareja de Hollywood por excelencia. Él aterrizaba en la industria americana con la fama de dandy latino (abrió el camino a muchos actores españoles en Estados unidos); ella, por aquella época, era uno de los sex symbol del panorama. Tras conocerse en la divertida Two Much de Fernando Trueba, comenzaron un idilio que daba alas al amor trasatlántico y, de cara a los españoles, nos mostraba que podíamos buscar el amor fuera, incluso con personas aparentemente inalcanzable. La pareja destruyó complejos y mostró una excelente relación hasta que llegaron los malos asuntos que sobrevolaron el final de su historia. Ella llegó a tatuarse el nombre de Antonio dentro de un corazón, aunque su valor artístico siempre se puso en duda.
Kaley Cuoco y Johnny Galecki
La relación de los protagonistas de The Big Bang Theory estuvo en las sombra los dos años que duró, desde 2007 a 2009. Curiosamente, su affaire en la serie comenzó durante ese último año, cuando solo quedaba amistad en la vida real. Y no hubo ningún problema. Su química en la pantalla es una obviedad y su relación de amistad detrás de ella un hecho que no pasa desapercibido ni en las redes sociales ni en los medios. De hecho, a pesar de las relaciones de ambos, con una boda incluida (Kaley estuvo casada con Ryan Sweeting entre 2013 y 2015), siempre han existido rumores que ambos se han esforzado en acallar tirando de humor.