Domingo, 15 de septiembre del 2024
“De conducción he hecho muchas cosas, así que es una arena en la que me siento muy cómodo, me divierto mucho y me la paso muy bien”, asegura Jaime Camil, en entrevista exclusiva para Quién, minutos antes de reunirse con el productor Andrés Tovar para la junta de producción del reality show La Academia, que actualmente conduce.
Antes de convertirse en uno de los actores más populares y exitosos de los melodramas en México, Jaime debutó –precisamente– como conductor. En 1996 estrenó su late night show Qué nochecita con Jaime Camil en la señal de TV Azteca. En aquel entonces tenía 23 años, pero su carisma y su presencia frente a las cámaras ya tenían el sello que, a través del tiempo y de su trabajo, lo convirtieron en un referente de la pantalla chica.
Con el paso de los años, se coronó como un rey de la televisión, ya que además de volverse uno de los presentadores con más proyección en entregas de premios y realities, en la ficción lo ha dado todo, desde el rigor y justa modulación que exigen las telenovelas clásicas, hasta la explosión de su vis cómica y su compromiso para transformarse –literalmente– en una persona diametralmente opuesta a él.
Jaime Camil da cátedra en 'La Academia'
En la actualidad, Jaime Camil libra una de sus más intensas batallas en la televisión. Al ser el conductor de La Academia, el reality musical que se ha convertido en emblema de TV Azteca y de donde han surgido algunos de los intérpretes más destacados en la actualidad, como Carlos Rivera, Yuridia o Yahir, Jaime tiene frente a sí “el reality de la otra televisora”, como llama a la competencia, un tema que no lo ocupa en realidad porque tiene sus sentidos y su tiempo dedicados por completo a su propio proyecto y, en especial, a los concursantes del mismo, con quienes ha desarrollado un vínculo especial.
“Toda la semana me la paso viendo ‘el 24/7’... quizá no lo veo ‘24/7’, pero sí veo absolutamente todos los clips que suben en Youtube, en las redes sociales de La Academia.
Entiendo y me empapo de las dificultades, los retos, los triunfos de los chavos. Me involucro mucho con ellos emocional y sentimentalmente. Y eso es muy importante, porque no puedo llegar el domingo, como conductor, y que me digan: ‘Aquí está tu guión y lo que vas a decir’”, explica Jaime.
“Mientras más inmiscuido estés, mejor; mientras más te envuelvas en sus emociones, mejor”, afirma, porque al estar al tanto de sus historias le permite empatizar emocionalmente con ellos. “Me pone en un nivel en el que creo que la única persona que realmente tienen como su aliado siempre, sin importar si les va bien o mal, soy yo… o el conductor que sea”, afirma.
El fenómeno de los reality shows
A pesar de que Jaime Camil también estuvo al frente de Operación Triunfo, en Televisa, no se aventura a explicarse por qué los reality shows siguen siendo un éxito entre la audiencia.
“No soy un consumidor de realities, pero sí sé que son un fenómeno”, acepta. “Ve lo que está pasando con el reality de la otra televisora. Son un fenómeno y a la gente le gustan mucho”.
¿Y le gustaría a Jaime Camil estar, junto con su familia, en un reality show? “Ya me lo han ofrecido muchas veces. De hecho, hicimos un piloto para Bravo, en Estados Unidos, pero nunca fue my cup of tea; nunca me llamó la atención y no creo que suceda”, dice.
Fuente. quien.com
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