Lunes, 30 de diciembre del 2024
Saber cómo usar un reloj no es tarea sencilla, sobre todo en este mundo alocado de los accesorios para la muñeca, cuando una nueva era de libertad —y, de paso, los minirrelojes— está reconfigurando la cultura relojera. Para ponerle un poco de orden a nuestros hábitos horológicos, Brynn Wallner, de Dimepiece, consultó a los expertos y reunió estos mandamientos para los nuevos tiempos.
Nunca finjas
Quizá te sorprenderá saber que hoy en día, el mercado de los relojes pirata tiene un valor de miles de millones de dólares. Se estima que 40 millones al año son ventas para quienes quieren guardar las apariencias. Invertir en un reloj es eso, una inversión en ti mismo; ¿qué dice de ti invertir en algo pirata?, incluso si es un “superclón” indetectable.
Si no te alcanza para ese santo grial de Patek Philippe, acéptalo como un hombre –o compra muchos billetes para la lotería–.
Rompe el hielo
Salir de casa en la era de TikTok implica que es probable que te pregunten cosas que antes eran absolutamente privadas. En todo caso, “¿qué reloj traes?”, precede las redes sociales y lo divertido es que a la mayoría le entusiasma platicarlo. En una fiesta, cuando le pregunto a un desconocido qué trae puesto, siempre es buenísimo para hacerle la plática. Y casi siempre me cuentan anécdotas entusiastas sobre dónde lo compraron (“¡Era de mi mamá!”), por qué les encanta (“Me lo compré cuando cumplí 30”) y qué se quieren comprar después (“¡Un Date como el tuyo!”).
No olvides limpiarte atrás de las orejas
El servicio de rutina de tu reloj incluye limpieza. Es la práctica estándar, pero hay excepciones. Si se me permite: en una visita reciente a Sotheby’s, me quité mi Cartier Tank Française para probar un lote recién llegado. Para mi terror, tenía manchas negras en la piel. Rich Lopez, VP senior de relojes, tuvo la amabilidad de llevárselo a limpiar con la maquinaría de la casa. Dada la configuración de los eslabones, mi Tank había acumulado una cantidad vergonzosa de mugre. Eso pasa, que no te dé pena ir a tu taller más cercano para una buena limpieza.
Que no solo sea un recuerdo
Escucho muy seguido: “Era de mi abuelo, me encanta ponérmelo, pero ya no sirve y no lo he llevado a arreglar”. Ok, llévalo. En lo personal, me parece digno que el reloj te dé la hora. Y es, además, una buena oportunidad para dejar un poco el smartphone. Cualquiera que use un reloj que no sirve está reconociendo abiertamente que lo usa por vanidad.
Si es tu caso, OK, cada quién, pero ¿no es bonito usar un objeto para lo que fue diseñado? Como dice Adrian Douzmanian, del minorista de relojes vintage Very Special: “Ajustar tu reloj te lleva máximo dos minutos. ¡Hazlo!”.
Ojo con los relojes básicos en puestos ejecutivos
En el contexto de ciertos lugares de trabajo, no es raro ver a un empleado junior con un reloj de niño grande. Si quieres que te tomen en serio, ¿no es mejor que un empleado junior mantenga un perfil bajo? Mickey Down, cocreador de Industry, dice: “Si alguien se compra un Day-Date y otra persona con el mismo sueldo se compra un Patek, es un poco incómodo porque ambos saben qué son y para qué sirven”. Konrad Kay, el otro creador de Industry, agrega que a los financieros consolidados les gusta: “ponerse un Garmin o incluso un Casio. Es una declaración, de cierta forma”.
El tamaño lo es todo
A principios de año, el jugador de la NBA Kyle Kuzma publicó en sus historias de Instagram: “Si mides más de 1.95, no te pongas un Cartier, porfa” —especificó que el Crash estaba bien—. ¿Tiene razón? “El reloj debe combinar con el portador”, dice Chris Black, mi snob de la moda masculina favorito, columnista de GQ y co-presentador del super popular podcast How Long Gone: “Un reloj diminuto, delicado, en un brazo grande y vascular no se ve bien. Asegúrate de elegir el adecuado”. Hay excepciones: ¡Hola, Mohamed Ali y su flamante Tiny Tank!
Si estás contemplando el bling… reflexiona
Si estás considerando comprar diamantes, zafiros o arcoíris, vete en el espejo y pregúntate: ¿me voy a poner esto? ¿O me emocioné porque el Patek vintage con gemas engastadas se le veía increíble a Bad Bunny en el partido de los Lakers? Hay una línea muy delgada entre salir de tu zona de confort en nombre de la moda y descarrilarte comprando un bling que nunca te vas a poner. No te aloques.
El vintage es un estilo de vida
¿En qué momento un reloj merece ser VINTAGE? Así, en mayúsuculas. De acuerdo con el consenso, cuando tiene entre 20 y 30 años. Alan Bedwell, alias Foundwell, marchante de fabulosos relojes retro y antigüedades, dice que un cuarto de siglo es ideal. “Parece ridículo que algo de los 2000 sea vintage. ¿Entonces yo qué soy? ¿Un fósil?”.
Vive un poco
La norma es ponerse el reloj en la mano no dominante. Yoni Ben-Yehuda, director de relojes en Material Good es diestro y, desafiando la regla, se pone el reloj en la mano derecha. “A los 16, mi mamá me compró mi primer reloj. Me lo ponía en la derecha. Tiempo después supe que estaba ‘mal’, pero me lo sigo poniendo ahí, al lado del tatuaje de mis hijos. Es un recordatorio de priorizarlos siempre”.
¿Piezas bitono?
Llámenme psicópata pero se me hacen sexys los relojes bitono cuando están bien combinados, à la Patrick Bateman, con su Seiko de oro y acero y traje de financiero. Mi papá se compró uno parecido cuando se graduó de derecho, así que tal vez es una cosa de los 80. ¿Vulgar? Douzmanian reconoce que este estilo no es para todos. “Si no se te ve bien, no insistas, mis respetos a los que sí”.
Accesorios para el accesorio
De acuerdo con el rapero Aurora Anthony, mezclar joyería con relojes “es cuestión de vibra”. Y tiene buenos tips. La joyería no debe ser más grande que el reloj. Cualquier reloj superior a los 40 mm no lleva nada más. Anthony dice que es como vestirse: “Las dimensiones lo son todo. Si traes una chamarra corta y ajustada, una hoodie abajo se ve horrible”. ¿Y qué hay de mezclar metales? “Sí, 100%”.
No es tan complicado como parece
¡No es una silla de Ikea! Si tu reloj tiene una complicación –una función que hace más que dar la hora–, aprende cómo funciona, incluso si nunca la usas en la vida real. “Un relojero estudia durante años para dominar el arte de hacer una complicación, así que se merece respeto y que aprendas a usarla y configurarla”, dice Tania Edwards,cofundadora de Collectability, punto de venta en línea que se especializa en Patek Philippe. “Al entender las complicaciones de un reloj, disfrutarás el coleccionismo aún más”. Al margen de ser un nerd, conocer cómo funciona un objeto es una forma de rebelarse contra nuestra época de estándares decadentes.
Fuente. gq.com