Jueves, 13 de febrero del 2025
Es verdad que la infidelidad en las relaciones puede tener muchas causas y motivos distintos, que dependen de cada relación y de cada pareja, pero también es verdad que existen factores de riesgo y algunas situaciones que pueden aumentar la posibilidad de que suceda.
La infidelidad puede ser lo más destructivo para una relación, porque es una forma de traición que acaba con la confianza, que puede generar resentimiento y que además puede herir profundamente a la pareja, y aunque hay posibilidades de superarla, de perdonar y de reconstruir, no deja de ser una de las principales causas por las que las relaciones terminan.
No siempre se puede predecir si una infidelidad va a suceder, pero la psicología y la ciencia han encontrado que existen factores de riesgo. Que estos existan en una relación no son garantía de que una pareja va a engañar, pero sin duda son puntos que hay que considerar y trabajar.
“Es importante saber qué factores hacen que alguien sea más propenso a engañar a su pareja en primer lugar. Esto nos ayuda a ajustar nuestras expectativas sobre posibles parejas a largo plazo y a protegernos de sufrir daños”, escribió la experta Katherine Cullen en Psychology Today.
Estos factores aumentan la posibilidad de infidelidad, según la ciencia
Enojo o venganza
La infidelidad puede ser la consecuencia de otra acción que haya provocado enojo o frustración, como sentir que la pareja no está presente y no demuestra interés en la relación. No quiere decir que el enojo siempre conduzca a la infidelidad, pero es un factor a considerar (por eso hay que trabajar en la comunicación, escuchar a la pareja y buscar soluciones en conjunto).
“A veces, las personas engañan a sus parejas como un acto de venganza. Por ejemplo, si uno de los miembros de la pareja ha estado coqueteando con un amigo o incluso ha sido infiel, el otro puede engañarlo también como una forma de venganza”, dice MedicineNet.
Factores de situación
Esto se refiere a tener la oportunidad. Cuando hay una oportunidad de cometer una infidelidad, es más posible que suceda que cuando no existen estos factores de situación, que pueden ser cosas como sentir baja autoestima, estar de vacaciones, tener una relación a distancia.
“La infidelidad a veces ocurre porque la pareja se encontraba en una situación en la que se presentó la oportunidad. Por ejemplo, si una persona se emborracha con un compañero de trabajo, puede haber una gran probabilidad de que sea infiel”, dice MedicalNet.
Desvinculación moral
Cullen escribe en Psychology Today que la desvinculación moral es uno de los factores de riesgo de la infidelidad. Esto se refiere a la capacidad de ignorar el compás moral interno y a ir en contra de nuestros propios estándares sin sentir culpa.
La experta dice que es buena idea hacer preguntas a la pareja, y a uno mismo, sobre ciertas situaciones morales, para determinar si existe esta desvinculación, además de que hay que tener una conversación importante sobre la infidelidad, lo que significa para cada uno y cómo se puede lidiar con la situación si se llega a presentar.
Infidelidades pasadas
Claro que es posible que una persona cometa una infidelidad y que no vuelva a caer nunca más, pero las experiencias pasadas con esto también son factores de riesgo.
“Una persona tiene tres veces más probabilidades de engañar a su pareja si ya lo ha hecho en el pasado. Una persona tiene entre dos y cuatro veces más probabilidades de ser engañada si ya la han engañado o si ha sospechado haberlo hecho en una relación anterior”, dice la Universidad de Denver.
Algunos desórdenes de personalidad
La personalidad puede ser también un factor que aumente la posibilidad de que una persona cometa infidelidad en su relación. Hay personas que son más propensas a engañar.
“Tal vez no le sorprenda saber que las personas que padecen trastorno de personalidad narcisista tienen muchas más probabilidades de engañar a sus parejas que las que no lo padecen. El trastorno límite de la personalidad también aumenta la probabilidad de que alguien engañe a sus parejas, dado que las personas con esta afección luchan contra la impulsividad y tienen más probabilidades de buscar validación y atención a través de la conducta sexual u obtener alivio o distracción del miedo al abandono por parte de sus parejas principales a través de una aventura o una aventura de una noche”, escribió Cullen.
El verano
Cullen explica que también hay temporadas del año en las que el riesgo de infidelidad aumenta, ya que también aumenta la oportunidad.
“Según un estudio de la Universidad Estatal de Florida de 2017, las personas son más propensas a cometer infidelidades en los meses de verano. Esto puede deberse a que los viajes aumentan durante los meses de verano, lo que facilita las oportunidades de engañar. El calor también puede minar el autocontrol que necesitamos para rechazar un encuentro licencioso con una persona muy atractiva que no sea nuestra pareja”, dice la experta.
Fuente. gq.com