Sábado, 17 de enero del 2026
El cáncer es una enfermedad en la cual las células anormales crecen descontroladamente y desplazan a las normales; se origina cuando algo falla en el proceso normal de crecimiento y división celular, de acuerdo con la Sociedad Estadounidense de Cáncer.
Existen muchos tipos de cáncer y, lamentablemente, no afectan únicamente a los seres humanos, ya que puede presentarse en muchos seres vivos, entre ellos, las mascotas como perros y gatos.
No existe un único motivo por el que los animales de compañía pueden sufrir cáncer y, al igual que en los seres humanos, no es posible saber con certeza por qué algunos desarrollan esta enfermedad y otros no.
¿Cuáles son los tipos de cáncer más comunes en mascotas?
En cuanto a los perros, especialistas en medicina veterinaria de los Centros Veterinarios de Estados Unidos explican que existen razas con una mayor susceptibilidad genética al cáncer. Estas incluyen a los golden retrievers, dobermans, pastores alemanes y bóxers, entre otros más.
Laura Romero, doctora en ciencias biomédicas y académica del Departamento de Patología de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, explicó que las mascotas generalmente están expuestas a muchos factores ambientales que también son potencialmente carcinógenos para los humanos, mismos que aumentan la probabilidad de que desarrollen cáncer.
Uno de los tipos más comunes de cáncer en perros, dijo, es el cáncer de mama, específicamente en las hembras que no han sido castradas.
¿Cuál es el tipo de cáncer más común en gatos?
Al hablar del tipo más común de cáncer en gatos, la académica aseguró que uno de los tumores más frecuentes son los linfomas, los cuales se desarrollan a partir del tejido linfoide, un tipo especializado de tejido conectivo que forma parte del sistema inmunitario.
Contrario a lo que sucede con los perros, el cáncer de mama es “muchísimo más raro” en gatos, pero, subrayó, cuando se presenta es más común que sea maligno.
¿Cómo puedo darme cuenta si mi mascota tiene algún bulto sospechoso?
Los tutores pueden darse cuenta del crecimiento anormal de algún nódulo al acariciar a las mascotas o notar cambios de comportamiento muy evidentes, como podría ser la pérdida de apetito, que se vuelvan muy agresivos o que tomen mucha agua. Si llegasen a detectar una lesión de este estilo, es de vital importancia llevarlo a consulta veterinaria.
Si el tumor resulta ser maligno, la primera opción, menciona Romero, sería realizar una cirugía, salvo en casos específicos como los linfomas, donde existen protocolos de quimioterapia.
La intervención quirúrgica removerá todo el tejido maligno y se enviará a un laboratorio de patología para hacerle un estudio histopatológico con el que descubrirán características importantes que pueden indicar si el tumor puede o no hacer metástasis.
¿Cuáles son las medidas de prevención?
Si las personas quieren prevenir que sus animales de compañía, principalmente perros y gatos, sufran estas afecciones, la castración a edad temprana es muy importante, ya que prácticamente garantiza que no desarrollen ciertos tipos de cáncer.
Fuente: heraldodemexico.com.mx