Martes, 10 de febrero del 2026
Eliminar plagas del jardín suele ser una de las tareas más frustrantes para quienes cultivan plantas en casa. Pulgones, cochinillas, araña roja y hormigas aparecen sin aviso y muchas veces la primera reacción es recurrir a productos químicos agresivos.
Sin embargo, los viveros y paisajistas profesionales aplican un truco mucho más simple, natural y efectivo, que evita dañar las plantas y el suelo.
La clave no está en matar indiscriminadamente, sino en equilibrar el ecosistema del jardín. Este enfoque, conocido como control biológico, es una práctica habitual en viveros comerciales y espacios verdes profesionales.
El método que aplican los profesionales
El truco central consiste en atraer insectos beneficiosos que se alimentan de las plagas, en lugar de eliminarlas con venenos. Mariquitas, crisopas y avispas parasitoides son aliadas naturales del jardín.
Las plantas que funcionan como defensa natural
Los paisajistas suelen recomendar integrar estas especies en el jardín:
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Caléndula: repele pulgones y nematodos.
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Albahaca: ahuyenta moscas y mosquitos.
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Lavanda: mantiene alejadas polillas y hormigas.
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Romero: reduce la presencia de insectos dañinos.
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Eneldo y hinojo: atraen mariquitas y avispas benéficas.
Un técnico horticultor del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) explicó en publicaciones especializadas: “Un jardín con diversidad vegetal es mucho más resistente a las plagas que uno homogéneo”.
El error más común que evita este truco
Uno de los grandes errores del jardinero amateur es eliminar todos los insectos por igual. Los pesticidas no distinguen entre plagas y aliados, rompiendo el equilibrio natural y generando infestaciones aún más fuertes a mediano plazo.
En cambio, el método que usan los viveros:
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No contamina el suelo
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No afecta a mascotas ni personas
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No genera resistencia en las plagas
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Mejora la salud general de las plantas
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Refuerzos naturales: jabón, ajo y control manual
Cuando la infestación ya está avanzada, los profesionales complementan el método con soluciones suaves:
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Jabón potásico diluido en agua
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Extracto de ajo como repelente natural
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Retiro manual de hojas afectadas
Estas prácticas permiten controlar la situación sin alterar el equilibrio del jardín.
Un cambio de mentalidad en la jardinería moderna
Más que un truco aislado, este método refleja un cambio profundo en la forma de cuidar las plantas. Los viveros ya no buscan eliminar todo rastro de insectos, sino convivir con ellos de manera inteligente.
Como señalan los especialistas en paisajismo sustentable, “un jardín sano no es el que no tiene insectos, sino el que está en equilibrio”. Adoptar este enfoque no solo elimina plagas de forma natural, sino que transforma el jardín en un espacio más fuerte, duradero y respetuoso con el ambiente.
Fuente: heraldodemexico.com.mx