Domingo, 15 de febrero del 2026
Durante mucho tiempo, la idea dominante ha sido que quien no consigue una relación de pareja es porque teme al compromiso, elige mal o simplemente no sabe amar. Pero la realidad es mucho más compleja, y vale la pena analizarla con mayor profundidad.
Desde la psicología y los estudios sobre los vínculos, existe consenso en que tener pretendientes no siempre equivale a estar realmente disponible en lo emocional, mental o vital para una relación. La psicóloga Adriana Guraieb lo explica con claridad: “Las personas que están sin pareja reciben presiones externas que se transforman en un mandato difícil de cuestionar, al punto de no poder distinguir si se trata de un deseo propio o de cumplir con lo que se espera de ellas”.
Este ruido externo familia, amigos, redes sociales puede empujarte a vincularte desde la expectativa, no desde el deseo real. Y cuando eso pasa, se atraen personas, pero no se construye pareja.
Razones por las que no tienes pareja aunque tengas pretendientes
Estas podrían ser algunas de las causas por las que, pese a que tienes varios pretendientes, no se concreta una relación de pareja.
Eres atractiva, pero emocionalmente selectiva
No todas las personas que despiertan interés están listas para vincularse profundamente. Según la teoría del apego, desarrollada por John Bowlby y ampliada por investigadores como Amir Levine y Rachel Heller, muchas personas con apego seguro o consciente no se enganchan fácilmente con vínculos inconsistentes.
Tu independencia intimida más de lo que crees
Diversos estudios sobre relaciones modernas, como los publicados en el Journal of Social and Personal Relationships, muestran que las personas altamente autónomas tienden a generar atracción inicial, pero también inseguridad en perfiles con apego ansioso o evitativo. Es así como en algunos casos, tener una vida propia, objetivos claros y estabilidad emocional es atractivo… pero no todos saben cómo vincularse desde la igualdad. Algunos se acercan, pero no saben quedarse.
Te buscan desde el deseo únicamente
Muchas personas buscan conexión emocional sin intención real de construir un vínculo a largo plazo, por eso aparecen pretendientes, pero no propuestas claras. Hay interés, pero sin una dirección clara, es decir, presencia, pero no constancia.
Inconscientemente eliges lo que no se queda
Este es un clásico y no tiene que ver con “autosabotaje” como suele decirse a la ligera, sino con patrones aprendidos. La psicología dice que solemos sentirnos atraídas por lo familiar, incluso cuando lo familiar no es lo más sano. Por ejemplo, si en tu historia afectiva hubo vínculos intermitentes, distantes o poco disponibles, es posible que atraigas (o te atraigan) personas emocionalmente parecidas, aunque racionalmente busques otra cosa.
Estás en una etapa de redefinición personal
En la vida hay momentos vitales en los que el foco está en redefinirte: trabajo, identidad, cuerpo, propósito. Y justo en esas etapas, es común atraer vínculos que están a tu alrededor, pero no se integran del todo. No porque no puedas amar, sino porque estás priorizando conocerte.
No todos los pretendientes quieren lo mismo que tú
Puede sonar obvio, pero es clave: no toda persona interesada busca una relación. Algunas buscan validación, compañía temporal o distracción emocional, es así como la claridad de expectativas desde el inicio es uno de los factores más determinantes para que un vínculo avance o se estanque.
Entonces, ¿hay algo que “arreglar” para tener pareja?
No necesariamente. Tener pretendientes y no pareja no es un defecto ni una falla personal, en realidad, muchas veces es una señal de que estás en un proceso más honesto contigo misma que con el mandato social. La verdadera pregunta no es “¿por qué no tengo pareja?”, sino:
¿qué tipo de relación de pareja quiero y desde qué lugar estoy dispuesta a construirla?
Fuente: glamour.mx