Jueves, 4 de junio del 2026
La mitomanía, conocida en el ámbito científico como mentira patológica, es un impulso compulsivo que lleva a una persona a distorsionar la realidad de forma recurrente. Más que un simple hábito, se trata de un comportamiento complejo en el que se inventan o exageran historias, a menudo hasta el punto de creerlas como ciertas. Generalmente, esta conducta responde a una necesidad profunda de obtener atención, generar admiración o evitar consecuencias.
¿Qué es la mitomanía?
La mitomanía es un trastorno de salud mental que se caracteriza por el uso de las mentiras de forma compulsiva, persistente y generalizada, según resalta un artículo publicado en National Library of Medicine. Este tipo de mentiras se diferencian de las que pueden utilizar las personas de forma común, ya que muchas veces, aunque son elaboradas y exageradas, se creen ciertas.
La mitomanía puede involucrar distintos tipos de mentiras, que van desde historias aparentemente inofensivas hasta relatos complejos que transforman por completo la percepción que los demás tienen de quien las dice.
En muchos casos, estas mentiras se vuelven una parte central de la identidad de la persona, llegando a estructurar sus relaciones personales, su desempeño laboral y su vida cotidiana. Con el tiempo, el hábito de mentir de manera continua puede consolidarse como una forma automática de comunicación, donde la invención reemplaza a la verdad sin una intención clara de engañar, sino como una respuesta aprendida.
Los mitómanos, según explica Newport Institute, no pueden dejar de mentir, incluso cuando las mentiras empiezan a causar angustia a nivel psicológico, generan situaciones de riesgo o peligro, o afectan las relaciones con los demás.
¿Por qué una persona miente de forma sistemática?
La mentira patológica se suele asociar a una variedad de trastornos de salud mental, sobre todo en adultos jóvenes. En algunos casos, por ejemplo, puede aparecer como síntoma de trastorno de personalidad antisocial o del trastorno narcisista de la personalidad.
Por lo general, las personas con este tipo de trastornos recurren a las mentiras con el propósito de ganar simpatía, estatus social o preservar una falsa autoestima. En otros casos, como el trastorno límite de la personalidad, la mentira es una forma de evitar situaciones de rechazo o de abandono.
Pero las causas son muy variadas y no solo están asociadas a este tipo de trastornos, en algunas ocasiones también se puede presentar por falta de autoestima, necesidad de atención, o respuesta a un trauma.
Síntomas de ser mentiroso compulsivo
Las personas que mienten de manera compulsiva debido a la mitomanía tienen una relación distorsionada con la verdad, y las mentiras aparecen incluso en contextos en los que parece que no hay una razón para ellas.
-
Dicen mentiras en cualquier tipo de contexto, incluyendo eventos poco relevantes.
-
Dicen mentiras muy elaboradas con un nivel de detalle muy profundo.
-
Pueden parecer ansiosos a medida que hablan.
-
Se ponen a la defensiva cuando se les cuestiona o se les confronta por una mentira.
-
Las historias que dicen pueden ser inconsistentes.
-
Mienten de forma persistente y sin ningún motivo aparente.
-
Pueden contar historias de otras personas como si fuesen propias.
Además, las personas con mitomanía suelen mostrar una notable capacidad para adaptar sus mentiras a diferentes contextos, recordando versiones anteriores y ajustándolas según sea necesario para mantener la coherencia.
Consecuencias de la mitomanía
Las consecuencias de la mitomanía son muy variadas, y por lo general se reflejan en la vida personal y en las relaciones que se tiene con los demás. Los expertos señalan que la mayoría de los mentirosos patológicos tiene problemas importantes tanto en sus relaciones de amistad como de pareja.
En el ámbito laboral o académico, las consecuencias también pueden ser significativas. Las mentiras sobre capacidades, logros o experiencias previas pueden llevar a situaciones complicadas cuando las expectativas generadas no se cumplen o la falsedad de los relatos sale a la luz.
¿Cómo identificar a un mitómano?
Para saber si una persona es mitómana es necesario prestar atención a ciertos detalles. Estos son algunos de los más importantes:
-
Cuentan historias contradictorias
-
Utilizan datos que no se pueden verificar
-
Las mentiras se extienden a diferentes ámbitos de la vida
Fuente: bupasalud.com