Viernes, 5 de junio del 2026
Hay una razón por la que la playera de la Selección Mexicana de 1998 es considerada como una de las más bonitas de la historia. Y es que, a pesar de que han pasado más de dos décadas desde que “el Tri” la usó durante la Copa del Mundo de Francia 1998, su trascendencia es tal que no solo vive en la memoria de los mexicanos, sino también en la de los hinchas de todo el mundo.
Y aunque desde entonces la Selección Mexicana de Futbol ha lucido múltiples uniformes —algunos más atractivos que otros—, el de 1998 es absolutamente especial.
El origen de la playera de México 1998
Fue en 1998 cuando, con la imponente imagen de la Piedra del Sol —conocida como Calendario Azteca— plasmada sobre el pecho, el uniforme de la Selección Nacional de México rompió con todos los paradigmas de la época y terminó convirtiéndose en un símbolo de identidad nacional. Lo que en su momento fue una apuesta arriesgada hoy es considerado por muchos como el mejor jersey en la historia del Tricolor.
Diseñada por la marca mexicana ABA Sport, la camiseta era decididamente llamativa, no solo por los colores. El diseño reflejaba lo vibrante de la cultura mexicana mientras capturaba un capítulo de la historia del país. En lugar de recurrir a patrones geométricos o elementos tradicionales del futbol, la empresa decidió incorporar la imagen de la Piedra del Sol, una de las piezas arqueológicas más representativas —actualmente resguardada en el Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México—.
¿Por qué es tan especial la camiseta de 1998?
Claramente, la intención siempre fue proyectar la riqueza cultural del país a través de una camiseta que fuera inmediatamente reconocible en cualquier parte del mundo y fue precisamente por eso que se volvió especial.
¿Cuánto cuesta hoy la playera de la Selección Mexicana de 1998?
En los últimos años, ABA Sport ha lanzado varias reediciones de la camiseta oficial, alcanzando un precio de 1,799 pesos mexicanos, mientras que otras versiones inspiradas en aquel modelo oscilan entre 550 y 1,400 pesos, dependiendo de la calidad de fabricación, detalles y edición. Por otro lado, las camisetas originales —fabricadas entre 1997 y 1998— pueden adquirirse en el mercado secundario por más de 4,000 pesos, aunque el precio puede aumentar considerablemente si conservan etiquetas originales, estampados de jugadores históricos o documentación que certifique su autenticidad.
Finalmente, las versiones autografiadas o asociadas a leyendas del futbol mexicano pueden alcanzar precios muy superiores. Algunos ejemplares firmados han llegado a ofertarse por más de 15,000 pesos mexicanos, convirtiéndose en auténticas reliquias para los aficionados al Tri.
Fuente: gq.com.mx