Martes, 16 de junio del 2026
Convivir con un perro o un gato no solo brinda compañía y momentos de diversión. También puede ayudar a que los niños desarrollen valores como la responsabilidad, la empatía y el compromiso desde edades tempranas, de acuerdo con un estudio de la Fundación Affinity.
La investigación destaca que los menores que crecen junto a una mascota aprenden de forma natural a cuidar de otro ser vivo mediante tareas cotidianas como alimentarlo, darle agua o dedicar tiempo a jugar con él.
Mascotas enseñan responsabilidad desde la infancia
Según el estudio, las palabras que más asocian los niños con sus mascotas son “cuidar“, “alimentar” y “jugar“. Estas actividades, aunque parecen sencillas, les ayudan a comprender que los animales tienen necesidades que deben atenderse todos los días. De esta manera, aprenden que sus acciones tienen consecuencias y que existen responsabilidades que no pueden dejar de lado.
Los especialistas señalan que este aprendizaje ocurre de forma espontánea, sin necesidad de imponerlo como una obligación. Por ello, a medida que crecen, los menores pueden asumir nuevas tareas, desde cambiar el agua o cepillar a la mascota hasta acompañarla en paseos o visitas al veterinario.
Perros y gatos fortalecen el desarrollo emocional
Asimismo, la convivencia con una mascota también tiene beneficios en el ámbito emocional. De acuerdo con la Fundación Affinity, el 46% de los niños considera a su perro o gato como una de sus principales fuentes de apoyo emocional después de sus padres.
Cuando experimentan miedo, tristeza o preocupación, muchos recurren a sus mascotas en busca de compañía y consuelo. Además, la relación con los animales fomenta valores como la empatía, la compasión y el respeto hacia otros seres vivos, habilidades que también pueden reflejarse en la convivencia con otras personas.
Las mascotas también ayudan en la escuela y el bienestar
A su vez, diversas investigaciones señalan que la compañía de animales puede contribuir a reducir el estrés y mejorar el bienestar emocional.
La Fundación Affinity también ha documentado que los perros de terapia pueden ayudar a los niños a enfrentar mejor situaciones como sus primeros días de escuela, al generar tranquilidad y confianza.
De este modo, los especialistas coinciden en que una mascota puede convertirse en una aliada importante para el desarrollo social, emocional y educativo de los menores.
Fuente: unotv.com