Miércoles, 29 de julio del 2026
Videos de celebridades promocionando inversiones, audios de familiares que piden dinero con urgencia o imágenes de personajes públicos diciendo algo sorprendente circulan todos los días en redes sociales. Sin embargo, no todo lo que parece real necesariamente lo es.
Los deepfakes son imágenes, videos o grabaciones de voz creados o modificados mediante inteligencia artificial para imitar la apariencia, los gestos o la forma de hablar de una persona. El resultado puede ser tan convincente que, a simple vista, es difícil identificar la manipulación.
Esta tecnología no es necesariamente negativa. Puede utilizarse en películas, videojuegos, publicidad, educación o para recrear voces y personajes con fines creativos. El problema aparece cuando se emplea sin consentimiento o con la intención de engañar.
Uno de los principales riesgos es la suplantación de identidad. Los delincuentes pueden imitar la voz de un familiar, jefe o conocido para solicitar transferencias, contraseñas o información personal.
También pueden utilizarse para difundir noticias falsas, alterar declaraciones de figuras públicas, crear promociones engañosas o fabricar imágenes íntimas sin autorización. En otros casos, se usan para hacer parecer que una celebridad recomienda productos, plataformas de inversión o tratamientos que nunca ha respaldado.
Esto no significa que todos los videos extraños sean falsos, pero sí muestra la importancia de verificar antes de creer o compartir.
Aunque la tecnología avanza rápidamente, algunos contenidos todavía presentan detalles poco naturales, como movimientos de labios que no coinciden con el audio, cambios repentinos en el rostro, parpadeos extraños, voces demasiado planas o problemas en manos, dientes, cabello e iluminación.
Sin embargo, estas señales no siempre son evidentes. Por ello, observar el video no es suficiente para comprobar su autenticidad.
.jpg)
Antes de compartir un contenido sorprendente, conviene revisar quién lo publicó y buscar si aparece en medios confiables o en las cuentas oficiales de la persona involucrada.
Si se recibe una llamada o un audio en el que alguien solicita dinero con urgencia, lo recomendable es colgar y comunicarse directamente con esa persona mediante otro número. También puede acordarse una palabra o pregunta de seguridad entre familiares.
Nunca se deben entregar contraseñas, códigos de verificación, datos bancarios o documentos personales únicamente porque una voz o un rostro parezcan conocidos.
Los deepfakes son una muestra de las posibilidades de la inteligencia artificial, pero también recuerdan que, en internet, ver y escuchar ya no siempre es suficiente para comprobar que algo ocurrió. La mejor defensa no es desconfiar de todo, sino detenerse, verificar y evitar actuar bajo presión.
Fuente: planoinformativo.com
"Este sitio web y sus páginas, son propiedad de Asesoria Potosina a la Publicidad S.C. Parte del contenido que aparece en él, incluyendo algunos textos, gráficos, datos, imágenes fotográficas, imágenes en movimiento, sonido, ilustraciones, software y la selección y disposición de los mismos, son propiedad de Asesoria Potosina a la Publicidad, S.C., de sus colaboradores, reporteros, editorialistas, periodistas, articulistas, participantes, fotógrafos y anunciantes, además algunos contenidos están sujetos a Derechos de Autor y/o Marcas Registradas; por lo que está prohibida la reproducción total o parcial de su contenido, sin el consentimiento de sus titulares. El punto de vista, de los colaboradores, reporteros, editorialistas, periodistas, articulistas, participantes, fotógrafos y anunciantes, no representan ni reflejan necesariamente el punto de vista de la empresa indicada, el cual es de la estricta responsabilidad de cada uno de ellos."