Lunes, 17 de agosto del 2026
Durante buena parte de la última década, la moda masculina avanzó hacia la comodidad. Los códigos tradicionales se relajaron, los sneakers comenzaron a utilizarse prácticamente para cualquier ocasión y prendas que alguna vez pertenecieron al gimnasio terminaron siendo perfectamente aceptables para trabajar, viajar o sentarse en un buen restaurante.
Vestirse bien vuelve a sentirse interesante
Las colecciones masculinas de otoño-invierno 2026 dejaron una señal bastante clara. Se identificó una “nueva formalidad” entre las tendencias de la temporada en París, con tailoring, sacos cruzados, pantalones con pinzas, corbatas y loafers recuperando protagonismo.
La diferencia es que esta elegancia ya no pretende recuperar el uniforme corporativo del pasado. Los trajes son más relajados, los pantalones tienen mayor volumen y las prendas formales aparecen mezcladas con elementos casuales. Un blazer puede llevarse con jeans y unos loafers pueden aparecer donde hace algunos años probablemente habríamos encontrado sneakers.
Una generación está descubriendo el traje
Tommy Hilfiger lo resumió durante la presentación de su colección masculina de otoño 2026. Después de décadas en las que los hombres fueron abandonando progresivamente la formalidad, el diseñador considera que estamos comenzando a regresar a ella y asegura haber observado a hombres jóvenes interesados en comprar su primer traje, inspirados incluso por fotografías de sus padres o abuelos.
La nostalgia juega aquí un papel interesante. Para generaciones anteriores, el traje podía representar obligación, oficina y uniformidad. Para alguien que creció usando hoodies y sneakers, en cambio, puede sentirse casi como una novedad.
Vestirse como adulto ya no significa vestirse aburrido
La moda masculina está recuperando las herramientas del guardarropa clásico para utilizarlas con mucha más libertad.
Vestirse como adulto, entonces, ya no significa necesariamente parecer ejecutivo. Puede significar simplemente entender qué llevas puesto y por qué lo elegiste.
Quizá por eso el regreso de los trajes, loafers y prendas clásicas no sea realmente una reacción contra el streetwear. Puede ser simplemente la consecuencia de una generación que ya experimentó con la comodidad absoluta y ahora quiere algo diferente.
No estamos regresando a la manera en que nuestros padres se vestían. Estamos tomando su guardarropa y aprendiendo a utilizarlo bajo nuestras propias reglas.
Y después de años intentando parecer que no nos esforzamos demasiado, quizá lo verdaderamente cool sea volver a demostrar que sí lo hicimos.
Fuente: esquirelat.com