Lunes, 24 de agosto del 2026
Cuando se trata de tipos de tequila, aunque esta bebida espirituosa, tradicionalmente, se incluye en el término genérico de “destilado de agave”, tiene una identidad propia gracias a sus métodos de producción distintivos, sus técnicas de añejamiento y el terruño de la región mexicana de Jalisco.
El Consejo Regulador del Tequila (CRT) reconoce oficialmente cinco tipos de tequila, y conocer la diferencia hará que tu próximo pedido en el bar, la cantina o el supermercado sea mucho mejor.
1. Tequila Blanco
Este es el tequila en su forma más pura y popular. El tequila blanco se embotella directamente después de la destilación o se deja reposar brevemente, por no más de dos meses, lo que significa que nada se interpone entre el agave azul y tu paladar. Espera un destilado brillante y picante, con notas frescas de cítricos, hierbas y toques verdes, en lugar de los sabores más dulces a vainilla que le da el añejamiento en roble.
2. Tequila Joven
El tequila joven se sitúa a medio camino entre la frescura y la complejidad que da el añejamiento en barrica. En lugar de pasar años en roble, normalmente se elabora mezclando tequila blanco con una pequeña proporción de variedades añejadas, lo que le da una textura más suave y notas sutiles de vainilla, caramelo y especias, mientras conserva la vitalidad del agave fresco.
3. Tequila Reposado
El tequila reposado es la etapa en la que esta bebida espirituosa empieza a suavizarse. Después de pasar entre dos meses y un año en barricas de roble —a menudo las mismas que se usaron antes para el whisky estadounidense—, adquiere un tono dorado pálido junto con matices de vainilla, caramelo y suaves notas de especias para hornear, sin perder el brillo natural del agave.
4. Tequila Añejo
Cuando el tequila pasa más de un año en roble, empieza a tomar prestados algunos rasgos del whisky. Las variedades añejo maduran entre uno y tres años en barricas de no más de 600 litros, y el resultado es un tequila más oscuro, más intenso y con un perfil mucho más complejo que los estilos más jóvenes.
5. Tequila Extra Añejo
Reconocido oficialmente desde 2006, el tequila extra añejo es un destilado mexicano que requiere paciencia. Cada botella pasa al menos tres años en roble, aunque muchas permanecen en barrica durante mucho más tiempo, lo que da como resultado sabores intensamente concentrados a caramelo, vainilla, especias y roble tostado, envueltos en un final excepcionalmente suave.
Fuente: gq.com.mx