Lunes, 24 de agosto del 2026
Durante años, las mancuernillas parecían pertenecer a una categoría muy específica del guardarropa masculino: bodas, cenas de etiqueta, ejecutivos de otra época y esa caja de accesorios que algún abuelo dejó guardada en un cajón.
Entre todo lo que apareció en las colecciones masculinas de otoño-invierno, uno de los regresos más inesperados fue también uno de los objetos más pequeños. Las mancuernillas volvieron a aparecer como un accesorio de moda y no simplemente como una obligación del traje formal.
Prada fue probablemente quien dejó más clara la idea. Durante su colección masculina Fall/Winter 2026 en Milán, Miuccia Prada y Raf Simons recuperaron las mancuernillas junto a camisas con puños exagerados, utilizando el pasado como punto de partida para hacer algo mucho menos tradicional.
Las mancuernillas dejaron de sentirse como algo viejo
La mancuernilla nunca desapareció realmente. Una camisa de puño francés sigue necesitándolas y el accesorio continúa siendo habitual dentro del black tie.
Lo que había desaparecido era la idea de usarlas simplemente porque quieres.
Durante buena parte de las últimas décadas, la ropa masculina se volvió más relajada. La camisa dio paso a la camiseta, el traje perdió la corbata y los sneakers pudieron entrar prácticamente a cualquier lugar. En ese contexto, detenerte frente al espejo para colocar dos pequeñas piezas de metal en los puños podía sentirse innecesariamente ceremonioso.
Pero la moda masculina lleva algún tiempo recuperando precisamente esas pequeñas ceremonias.
Broches, anillos, cadenas, relojes pequeños y otras piezas de joyería están ocupando cada vez más espacio dentro del guardarropa de los hombres. Incluso en los Oscar de 2026, los broches volvieron a aparecer repetidamente sobre las solapas de actores como Leonardo DiCaprio y Michael B. Jordan.
La mancuernilla encaja perfectamente ahí: es una joya, pero una que no necesita llamar demasiado la atención.
También puedes usarlas sin parecer que vas a una boda
Aquí está probablemente lo más importante de su regreso: no necesitas vestirte como James Bond para ponerte unas.
Tradicionalmente se utilizan con camisas de puño francés, donde el extremo de la manga se dobla sobre sí mismo y se cierra utilizando la mancuernilla en lugar de botones.
Pero que la camisa sea formal no significa que todo lo demás tenga que serlo.
Puedes llevarla con pantalones amplios y mocasines, debajo de un saco más relajado o incluso aprovechar que el puño sobresalga ligeramente de una chamarra. La clave está en no construir todo el look alrededor de ellas.
La mancuernilla debería ser ese detalle que alguien descubre cuando mueves la mano, no lo primero que se ve cuando entras a una habitación.
Fuente: esquirelat.com