Viernes, 4 de septiembre del 2026
Sentir cansancio, pesadez o ganas de dormir después de la comida es una experiencia bastante común. Aunque muchas personas suelen culpar directamente a la digestión, en realidad la llamada somnolencia posprandial puede estar relacionada con varios factores, desde el tipo y la cantidad de alimentos consumidos hasta nuestro reloj biológico.
Después de comer, el organismo activa distintos procesos para digerir y aprovechar los nutrientes. Al mismo tiempo, ciertas comidas pueden provocar cambios en los niveles de glucosa y en hormonas relacionadas con la saciedad, lo que puede favorecer una sensación temporal de relajación y cansancio.
Además, existe otro factor importante: el ritmo circadiano. El cuerpo humano tiene fluctuaciones naturales en sus niveles de alerta durante el día y, para muchas personas, se registra una disminución de energía durante las primeras horas de la tarde. Por ello, el sueño después de comer no necesariamente se debe únicamente a lo que había en el plato.
Las comidas muy abundantes suelen exigir un proceso digestivo más prolongado y pueden generar mayor sensación de pesadez.
También puede presentarse más cansancio cuando se consumen grandes cantidades de carbohidratos refinados y azúcares, como pan dulce, postres, refrescos, pasta o productos elaborados con harina refinada, especialmente si se ingieren sin suficiente fibra, proteína o grasa saludable.
El consumo de alcohol durante la comida también puede intensificar la somnolencia.
.jpg)
Algunos cambios sencillos pueden ayudar a mantenerse más alerta durante la tarde:
Una caminata ligera después de comer, además de ayudar a combatir la sensación de pesadez, puede favorecer el control de la glucosa y mantener al cuerpo activo.
.jpg)
Tener un poco de sueño después de comer suele ser normal. Sin embargo, cuando el cansancio es muy intenso, ocurre todos los días, obliga a dormir durante varias horas o interfiere con las actividades cotidianas, conviene consultar con un profesional de la salud.
La somnolencia excesiva también puede estar relacionada con falta de sueño, anemia, alteraciones de la glucosa, problemas de tiroides, apnea del sueño u otras condiciones que requieren valoración médica.
La clave, por tanto, no necesariamente está en eliminar la comida que provoca sueño, sino en revisar cuánto se come, qué alimentos predominan, cómo se duerme y qué tan activo se permanece después de comer.
Fuente: planoinformativo.com
"Este sitio web y sus páginas, son propiedad de Asesoria Potosina a la Publicidad S.C. Parte del contenido que aparece en él, incluyendo algunos textos, gráficos, datos, imágenes fotográficas, imágenes en movimiento, sonido, ilustraciones, software y la selección y disposición de los mismos, son propiedad de Asesoria Potosina a la Publicidad, S.C., de sus colaboradores, reporteros, editorialistas, periodistas, articulistas, participantes, fotógrafos y anunciantes, además algunos contenidos están sujetos a Derechos de Autor y/o Marcas Registradas; por lo que está prohibida la reproducción total o parcial de su contenido, sin el consentimiento de sus titulares. El punto de vista, de los colaboradores, reporteros, editorialistas, periodistas, articulistas, participantes, fotógrafos y anunciantes, no representan ni reflejan necesariamente el punto de vista de la empresa indicada, el cual es de la estricta responsabilidad de cada uno de ellos."