Viernes, 2 de enero del 2026
Llegas a casa después de una cena, una fiesta o un día eterno y tu cama te llama más fuerte que cualquier limpiador facial. Pero antes de rendirte, respira: sí se puede desmaquillar en menos de 5 minutos sin dañar tu piel.
1. Empieza con un agua micelar
Si no puedes con una rutina completa, el agua micelar es tu mejor amiga. Empapa un algodón grande o una toallita reusable y pásala con movimientos suaves por rostro, ojos y labios.
2. Usa toallitas desmaquillantes solo en emergencia
Sí, las toallitas cuentan pero solo si las usas correctamente. No frotes fuerte ni te detengas mil veces en la misma zona. Haz movimientos suaves desde el centro del rostro hacia afuera. Y por favor: no las uses como sustituto de limpieza todos los días. Guárdalas para esas noches en las que literalmente te estás quedando dormida.
3. Limpieza exprés con espuma o gel
Si todavía tienes algo de energía, ve por el segundo paso: una limpiadora ligera. Un poco de agua y un masaje rápido eliminarán los restos que las toallitas no lograron.
4. Humecta aunque sea con lo básico
Después de limpiar, aplica una crema ligera o unas gotas de sérum hidratante. Tu piel se repara mientras duermes, y si está seca, el proceso es más lento.
5. El truco de emergencia
-
Toma una toallita micelar.
-
Limpia tu rostro acostada.
-
Rocía un poco de agua termal o bruma facial.
-
Termina con tu crema.
En menos de 2 minutos, tu piel estará limpia y lista para dormir sin culpa.
6. Crea tu “kit de noche perezosa”
Ten un mini set con lo básico: agua micelar + algodón + crema + bálsamo labial. Guárdalo en tu buró o en el baño, para no tener que buscar nada a medianoche.
7. Recuerda: limpiar tu piel es amor, no obligación
Desmaquillarte no es una tarea aburrida, es un acto de cariño hacia ti misma.
No necesitas 10 pasos, solo constancia. La clave está en no dormir maquillada nunca, aunque llegues tarde, cansada o de mal humor. Tu piel merece ese minuto de atención antes del descanso.
Porque el verdadero glow no viene del maquillaje, viene de cómo cuidas lo que hay debajo.
Fuente: cosmopolitan.com.mx