5 señales de que te quejas demasiado y qué hacer para dejar de hacerlo

Miércoles, 25 de diciembre del 2024

¿Cuáles son las principales señales de que te quejas demasiado? Después de un día horrible a veces la mejor medicina es descargar toda la frustración en cualquiera que esté dispuesto a escucharme. Puedo quejarme sin parar de un trato grosero, del tráfico, de una mancha de comida en mi ropa blanca o de cualquier otra cosa que me altere los nervios. Y sinceramente, quejarse se siente tan bien que es casi adictivo.

 

No es ningún secreto que desahogarse tiene beneficios para la salud mental. “Cuando tenemos estrés en nuestro interior, es importante encontrar una liberación, obtener apoyo y seguir adelante”, dice Ingrid Helander, LMFT, terapeuta de parejas con sede en West Hartford, Connecticut. Pero, según mi experiencia, no siempre me siento mejor después de dejar de fumar; de hecho, a veces acabo más alterada de lo que empecé.


Así que no me sorprendió saber que desahogarse no garantiza el alivio y en ciertos casos puede ser contraproducente. Según Helander, quejarse constantemente puede generar pensamientos negativos que destruyen tu felicidad. Además de recordar que convertir cualquier inconveniente en una racha de quejas también pone a prueba tus relaciones, añade.


Para ayudarte a decidir si tus quejas están haciendo más mal que bien, le pedimos a terapeutas que nos digan las señales de que te quejas demasiado para saber si te están hundiendo —a ti y a tus seres queridos—, en lugar de darte la liberación que esperabas.


1. Te sientes peor que antes


Quejarse durante media hora no arreglará tus problemas, sin embargo, según Helander, una sesión productiva de quejas puede ayudarte a sentirte validado o inspirarte para idear un plan de acción. Como mínimo debería darte esa satisfactoria sensación de “ah, me alegro de haberme desahogado por fin” que te permite seguir adelante con tu día.


Pero si te das cuenta de que lamentarte te pone de peor humor —estás más molesto y agobiado—, vale la pena que te preguntes ¿qué sentido tenía? Porque después de aguantar una situación irritante, lo más probable es que quieras levantar el ánimo y despejarte, no hundirte más en la negatividad, menciona Helandar. Y eso nos lleva a nuestra siguiente bandera roja.

2. Te resistes a cualquier sugerencia o solución


A veces necesitamos molestarnos y decir algunas tonterías. Es más fácil decir “esto es una mierda” que enfrentarse a una carga de trabajo que te abruma, por ejemplo, o a un amigo que siempre te cancela de último minuto.


Dicho esto, te conviene buscar formas de mejorar la situación, sobre todo si repites las mismas quejas como un disco rayado. Esto se debe a que tener algún tipo de solución, ya sea hacer una lista de tareas pendientes o programar una plática con tu amigo, te genera miedo a perder el control, aconseja Helander.


Por otro lado, seguir quejándote mientras rechazas el “¿Y si intentas…?” de tu amigo o el “¿Has pensado en…?” de tu madre, puede significar que estás entrando en el territorio la insistencia repetitiva de emociones negativas sin llegar nunca a una conclusión o solución, explica Nelly Seo, psicóloga de Therapists of New York.


Puede ser como quejarte con tus amigos de que tu pareja nunca lava los platos o que un compañero de trabajo no para de atribuirse tus ideas, mientras no tomas en cuenta soluciones perfectamente razonables como crear un horario de limpieza o mantener una conversación tranquila. Este mecanismo hace que sea difícil avanzar y según la investigación, puede dejarte aún más estresado y ansioso.


3. Ignoras cualquier signo de esperanza


Nadie espera que encuentres el “lado positivo” en cada momento difícil: “El cerebro humano ha sido evolutivamente diseñado para inclinarse hacia lo negativo, lo que provoca sentimientos de impotencia y desesperanza en situaciones difíciles”, menciona la doctora Seo.


Pero hay una diferencia entre reconocer que algo es horrible y permitir que nuble por completo tu perspectiva, sobre todo cuando el problema no es grave. Por ejemplo, no puedes disfrutar del delicioso plato de pasta carbonara que tienes delante porque sigues obsesionado con los 45 minutos de espera, o tal vez estés haciendo una excursión preciosa y pintoresca, pero no puedes disfrutar de las vistas porque estás deprimido por haber pisado caca de perro tres kilómetros atrás.


“Puede que algunos acontecimientos de la vida no tengan un lado positivo”, asegura la doctora Seo, pero darle vueltas obsesivamente a un inconveniente menor y dejar que te arruine el día, sólo hará que sigas en la frustración.


4. Te quejas de forma catastrófica


“No me puedo creer lo incompetente que es mi jefe, aquí nunca vamos a conseguir nada. El tipo que se me metió en el tráfico es un —inserte un adjetivo cruel y creativo—, se merece tener un accidente.”


Estos resentimientos son hasta cierto punto naturales y en pequeñas dosis probablemente no sean un problema. Dicho esto, según Helander, dejar que los pensamientos dramáticos y odiosos se conviertan en una bola de nieve y te consuman es una pérdida de tiempo y energía. En pocas palabras, hablar mal de quien te ha provocado una molestia no ayudará a mejorar la situación, puede hacerte sentir peor y hará que crezcan sentimientos como la rabia, el resentimiento, la ansiedad y el pesimismo, por no mencionar que el mundo ya está lleno de suficiente negatividad. Así que a todos nos vendría bien empatía, compasión, un poco de inteligencia emocional y evitar los factores que la destruyen.

5. Agotas tus fuentes de apoyo


Cuando lo haces de forma saludable “quejarse puede acercarte a otras personas”, asegura la doctora Seo. Tal vez tú y un compañero de trabajo están de acuerdo de que el jefe es una pesadilla, o te hayas sentido más unido a tu pareja al compadecerte de una reunión familiar llena de drama.


Por otro lado, puede que notes que tu círculo de apoyo se vuelve menos participativo y quizá más distante cuando te quejas tanto que eres el más deprimido del grupo. Recuerda que tus mejores amigos, familiares y otros seres queridos están ahí para animarte, pero no son tus terapeutas. Así que si acostumbras a quejarte de lo inútiles que son las aplicaciones de citas, pueden cansarse de oírte repetir las mismas quejas una y otra vez. Como resultado, es posible que se alejen para proteger su paz. En lo que la doctora Seo y Helander coinciden es que no solo tensará sus relaciones, también puede hacer que te sientas aislado cuando más necesitas a tu gente.


Y hablando de apoyo, si es casi imposible ver algo positivo en una circunstancia, es mejor que hables con alguien que no pertenezca a tu círculo social como un terapeuta o con tu médico de cabecera. La negatividad crónica y la desesperanza pueden ser signos sutiles de depresión, y estos profesionales no sólo pueden detectar esta enfermedad, sino también ayudarte a encontrar la manera de sentirte mejor.


¿Cómo quejarse de forma más productiva?


No se trata de no expresar nunca tus frustraciones, sino de cómo hacerlo, mencionan tanto la doctora Seo como Helander. Si te hacen sentido las señales de que te quejas demasiado, te dejamos algunos consejos que pueden ayudarte a que tus quejas mejoren tu estado de ánimo en lugar de hundirte.


• Establece un límite de tiempo. Limita a cinco minutos la nota de voz que le envías a tu mejor amiga. Habla sobre el corte de pelo que te has hecho durante media hora como máximo, este enfoque, según Helander, te ayudará a expresarte sin exagerar.


• Escucha opiniones. En lugar de dirigirte a tus amigos y familiares, “mantén la mente abierta a diferentes perspectivas”, sugiere la doctora Seo. De este modo puedes plantearte soluciones que no se te habían ocurrido, a la vez que eres consciente y considerado con tus seres queridos que sólo intentan ayudarte.


• Concluye tus quejas con un poco de gratitud: “Puede ser una forma poderosa de recordarte a ti mismo todo lo positivo que hay en tu vida cuando te sientes abrumado por la negatividad”, menciona la doctora Seo. Por ejemplo, tómate un momento para agradecer el apoyo de tu madre incluso después de que te haya molestado con todos sus consejos no solicitados sobre citas. O después de sobrevivir a la semana laboral más agotadora, recuérdate que por fin es fin de semana. La doctora Seo recalca que terminar una racha de quejas con una nota alta no borrará por arte de magia lo que te tiene molesto, pero puede hacerte ver que las cosas no 

 

 

Fuente. gq.com

Llámanos 444833 69 19 visítanos en Julián Carrillo 120 Col. Del Valle | Contacto
© 2025 TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS | POLÍTICAS DE PRIVACIDAD Y AVISO DE PRIVACIDAD INTEGRAL

"Este sitio web y sus páginas, son propiedad de Asesoria Potosina a la Publicidad S.C. Parte del contenido que aparece en él, incluyendo algunos textos, gráficos, datos, imágenes fotográficas, imágenes en movimiento, sonido, ilustraciones, software y la selección y disposición de los mismos, son propiedad de Asesoria Potosina a la Publicidad, S.C., de sus colaboradores, reporteros, editorialistas, periodistas, articulistas, participantes, fotógrafos y anunciantes, además algunos contenidos están sujetos a Derechos de Autor y/o Marcas Registradas; por lo que está prohibida la reproducción total o parcial de su contenido, sin el consentimiento de sus titulares. El punto de vista, de los colaboradores, reporteros, editorialistas, periodistas, articulistas, participantes, fotógrafos y anunciantes, no representan ni reflejan necesariamente el punto de vista de la empresa indicada, el cual es de la estricta responsabilidad de cada uno de ellos."