Jueves, 26 de diciembre del 2024
“Tienen que mejorar la comunicación en la relación”, es un consejo normal para las parejas, pero ¿qué significa realmente? Si fuera tan sencillo todo el mundo sabría cómo hacerlo sin necesidad de ayuda. Ponerse de acuerdo y entenderse de verdad, necesita tiempo, esfuerzo y una gran dosis de autoconciencia sobre "cómo lo que sentimos influye en lo que decimos", explica Emily Sanders, LMFT, psicoterapeuta de Los Ángeles.
Es un trabajo lleno de amor, vale la pena repasar las herramientas de comunicación efectiva si quieres que tu relación dure mucho. Tanto si deseas saber cómo consolar a tu pareja después de un día duro, como si quieres pedirle apoyo sin sentirte una carga o compartir tus frustraciones. Expresarte con claridad y, lo que es más importante, con amabilidad, hará que mantengan la confianza y la intimidad, explica Sanders.
Por supuesto, este proceso no siempre es sencillo si se tiene en cuenta tanto la dinámica como las necesidades personales de cada uno. En general, las relaciones prosperan cuando ambas personas pueden abrirse con compasión y consideración. Así que para ayudarte a tener conversaciones más productivas y significativas, pedimos a dos expertos que nos compartieran cómo mejorar las habilidades de comunicación en una relación.
1. Escucha activa para comprender a tu pareja
Parte de ser un buen comunicador es saber escuchar atentamente; y quizá no es tu fuerte. Domenique Harrison, LMFT, psicoterapeuta de Los Ángeles y fundadora de The Racial Equity Therapist, explica que muchas personas no son buenas escuchando por naturaleza. Por un lado, es humano distraerse con sus propios pensamientos y emociones. Puedes, por ejemplo, empezar a planear tu defensa en lugar de escuchar plenamente un problema que plantea tu pareja. O que mientras se desahoga sobre su drama familiar, pienses en cuál sería la respuesta correcta.
Sin embargo, el simple hecho de escuchar es una de las formas más significativas de hacer que la otra persona se sienta apreciada, afirma Harrison. Para mejorar tu capacidad de escucha, empieza por estar más presente, por ejemplo, guarda el teléfono durante la cena o haz preguntas y peticiones de seguimiento como “Cuéntame más sobre…” También puedes replicar sus palabras con frases como: "Sí te entendí..." y "Así que estás frustrado porque...".
Demostrar que estás comprometido, crea un sentimiento más profundo de comprensión mutua, necesario para que prospere cualquier relación íntima, explica Harris. Además, profundizar en su punto de vista, te enseñará la mejor manera de apoyarlo, ya sea con un consejo o validando su experiencia.
2. Cambia acusaciones y exigencias por las afirmaciones “yo”
Reprimir las frustraciones puede llevar a una falta de comunicación o, peor aún, al resentimiento. Es importante expresar pensamientos y preocupaciones. En lugar de decirle a tu pareja que "deje de tardar tanto en el baño" o reclamarle que nunca organiza una cita nocturna, Harrison sugiere un enfoque más empático con las frases “yo”, algo como "Me frustra no poder ir al baño por la mañana antes de ir a trabajar" o "Extraño esos fines de semana románticos que solíamos tener".
Hablar de los sentimientos propios disminuye las posibilidades de parecer crítico y problemático, dice Harrison. Puedes expresar tus necesidades sin parecer duro, lo que hace que tu pareja sea más receptiva a tus peticiones como “¿Estarías dispuesto a planear nuestra próxima salida nocturna?” y posibles compromisos como “¿Y si dejamos los baños largos para las noches y los fines de semana?”.
3. Lenguaje corporal
La comunicación no verbal es tan importante como las palabras, coinciden los expertos. Piensa en lo cerrado que puede parecer alguien que se cruza de brazos y te da la espalda, o en cómo puedes dudar de que alguien te esté prestando atención, si sus ojos no dejan mirar hacia otro lado.
El lenguaje corporal no es único porque influyen factores como diferencias culturales y preferencias personales para verdaderamente conectar con tu pareja, menciona Harrison. Por ejemplo, en algunos países asiáticos mirar directamente a los ojos de alguien, puede considerarse irrespetuoso. "Así que el primer paso es preguntarle a tu pareja qué señales no verbales prefiere", recalca. ¿Le gusta o no le gusta el contacto visual? ¿El contacto físico le reconforta o le agobia?
Estar atento a los gestos sutiles, también facilita la captación de los sentimientos de tu pareja, añade Harrison. Puede que diga que ha tenido un buen día, pero su expresión facial diga lo contrario. O normalmente mantienen el contacto visual y de repente lo evita. En esos momentos "fuera de lugar", Harrison sugiere compartir amablemente tus observaciones, decir algo como “He notado X comportamiento fuera de lo normal. ¿Estás seguro de que todo está bien?”, para animarlo a abrirse sin presionarles ni sacar conclusiones precipitadas.
4. Trabaja en equipo contra los problemas
En medio de una pelea es común centrarse en quién tiene "razón" y quién está "equivocado". Pero aunque en ese momento eso pueda resultar satisfactorio, Harrison sugiere que es mejor abordar el conflicto juntos, viéndolo como "nosotros dos contra el problema", en lugar de como una pelea que sólo puede ganar uno de los dos. Cuando te enfocas en demostrar tu punto de vista, pierdes la oportunidad de crecer como pareja y encontrar soluciones.
Pongamos que discuten sobre quién se olvidó de pagar la luz, en lugar de insistir en quién tiene la culpa, Harrison aconseja dar un paso atrás y analizar la situación desde una perspectiva más neutral, preguntando "¿Cuál es el problema y cómo podemos solucionarlo?
Quizás es una cuestión de expectativas desiguales, como que uno de los dos asuma que el otro es responsable de las facturas, mientras que el otro pensaba que era una responsabilidad compartida. O tal vez el problema más profundo es sentirse abrumado y sin apoyo en las tareas domésticas. Lo importante es que lo solucionen juntos, no que surja una pelea.
5. Busca puntos en común
Otra habilidad clave para la resolución de conflictos y poder tener una vida en pareja exitosa es aprender a encontrar puntos intermedios. Supongamos tienen ideas distintas para el fin de semana, uno de los dos quiere salir y el otro quiere quedarse en casa. Una solución para todos es hacer planes para el viernes por la noche y relajarse en casa el sábado.
O, en términos más generales, Sanders también recomienda acostumbrarse a incluir la perspectiva de tu pareja diciendo "Yo preferiría hacer X,Y,Z, pero ¿tú qué opinas?", en vez de tomar las decisiones por tu cuenta.
En situaciones en las que no hay un compromiso al 50%, Sanders recomienda replantear la conversación haciendo preguntas como "Sé que no estamos de acuerdo en si X o Y ciudad nos mudaremos, pero ¿qué consideramos importante en un lugar para vivir?" Un planteamiento así, dice, puede desviar la conversación de sus diferencias y brindar una opción inesperada en la que no hayan pensado al inicio.
Fuente. gq.com