Domingo, 5 de enero del 2025
La presencia del TDAH en el trabajo es mucho más grande de lo que podemos llegar a pensar. Después de todo, un estudio de 2020 calcula que en promedio, casi el 3% de los adultos tiene TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad) sin un diagnóstico adecuado. Por su parte, la prevalencia del trastorno por déficit de atención e hiperactividad ya diagnosticado a nivel mundial es de alrededor del 5.3%. Simplemente en México, se estima que hay cerca de dos millones de personas con TDAH.
No obstante, en el caso del trastorno por déficit de atención e hiperactividad, un diagnóstico no es equivalente a una solución, pues todavía existe mucho desconocimiento en torno a los síntomas de este padecimiento, las formas en que se puede tratar y cómo podemos adaptarnos a las personas que lo experimentan (o al menos intentar comprenderlas). Por eso, es importante hablar sobre este tema con apertura y, en este caso, hacer un esfuerzo por comprender cómo la presencia del TDAH en el trabajo puede afectar en la productividad, comodidad y actitud de los empleados de un determinado lugar.
De esta forma, se puede compartir conocimiento sobre cómo funciona este trastorno para generar ambientes laborales inclusivos y empáticos o incluso, para ayudar a alguien a comprender por qué ciertas labores pueden resultarles tan demandantes.
No es solo para niños
En muchos casos, asociamos el diagnóstico del trastorno por déficit de atención e hiperactividad con los niños y adolescentes, que es cuando puede notarse un poco más la presencia de este padecimiento. Sin embargo, con el estilo de vida tan ajetreado que vivimos actualmente, muchos adultos notan que tienen dificultades para realizar tareas y que sienten agotados en ellas sin poder distinguir si se trata de un agotamiento normal, que podría tratarse con un poco de descanso, o de un padecimiento más complejo, por la idea de que solo las infancias y adolescencias pueden vivir con problemas de este tipo. Por lo mismo, es importante que si alguien se siente cercano a los síntomas del TDAH, acuda con un profesional sin importar su edad.
No todos los síntomas son iguales
Quizá te imaginas que para identificar a una persona con TDAH en el trabajo, sería necesario que esta esté sumamente hiperactiva y sin hacer nada, pero no siempre es así. Los síntomas del TDAH pueden variar en cada persona, por ejemplo, hay quienes batallan con la puntualidad, quienes no pueden mantener su espacio limpio, quienes interrumpen constantemente en conversaciones o quienes tienden a priorizar sus propios intereses (porque los mantiene estimulados), dejando atrás pendientes importantes.
Por lo anterior, en muchos casos, las personas con TDAH en el trabajo son consideradas dispersas, perezosas o distraídas.
Las reacciones pueden ser distintas
Cuando una persona padece de trastorno por déficit de atención e hiperactividad, puede tener un carácter más impulsivo de lo usual. Esto se debe, en parte, al agotamiento que genera forzar al cerebro a los mecanismos neurotípicos, pero también porque parte de los síntomas de este padecimiento son el actuar sin pensar en consecuencias, lo cual puede generar conflictos en el ambiente laboral si no se aprender a gestionar las emociones y a comunicarlas de forma asertiva. Además, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad causa una sensibilidad emocional particular, causando dificultad para regular el estrés y la frustración.
La desorganización puede ser crónica
A todos se nos va una tarea de vez en cuando o incluso, una junta. Sin embargo, cuando estos detalles y distracciones son constantes, se puede estar ante una desorganización crónica, producto del TDAH en el trabajo. Después de todo, con este padecimiento puede ser difícil aprender a priorizar y organizar la agenda para cumplir con todo lo pendiente.
Fuente. gq.com