Los peores tipos de comida chatarra, según la ciencia
Miércoles, 2 de abril del 2025
La comida chatarra sabe bien, a todos les gusta y puede ser reconfortante, el problema es que no es exactamente saludable y, si la consumes en exceso, puedes tener una gran variedad de problemas de salud, además de que también afecta tu peso y a tu cerebro.
Según explica Medical News Today, consumir comida chatarra puede tener efectos negativos a corto, mediano y largo plazo, entre ellos el aumento en el nivel de azúcar en la sangre, aumento en la inflamación, desarrollo de problemas de memoria y aprendizaje, obesidad y problemas cardiacos.
Los expertos recomiendan llevar una alimentación balanceada, mayormente a base de plantas y a base de alimentos naturales, y dejar el consumo de comida chatarra al mínimo, solo ocasionalmente y siempre con moderación y respetando las porciones.
Es posible tomar mejores decisiones en relación con la comida chatarra o poco saludable, pero para a eso hay que saber que algunos tipos pueden ser más dañinos que otros, y tal vez esos que lo son más son los que deberían ser evitados regularmente.
Los peores tipos de comida chatarra que debes evitar, según la ciencia
“Estas grasas pueden elevar los niveles de colesterol LDL (malo), lo que incrementa el riesgo de enfermedades cardíacas. Además, suelen tener un alto contenido de sal, lo que puede provocar hipertensión arterial, enfermedades cardíacas y un mayor riesgo de accidentes cerebrovasculares”, dice Precision Orthopedics & Sports Medicine.
Carne procesada
De acuerdo con Eat This, Not That!, la carne procesada, en especial la carne roja, como el tocino y las salchichas, contiene una gran cantidad de nitrato de sodio y fosfato de sodio, que son aditivos que aumentan el riesgo de ciertas enfermedades graves.
“El consumo de carne roja procesada se ha relacionado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer, y muchos de estos riesgos tienen que ver con los aditivos utilizados para conservar estas carnes”, dice el sitio.
Este es el pan, generalmente blanco, que puedes encontrar empacado en todas las repisas de los supermercados, y que siempre están disponibles en grandes cantidades, y el problema es que contienen aditivos que pueden ser dañinos cuando se consumen en exceso. Estos productos se pueden consumir si llevas una dieta balanceada y saludable, pero en exceso pueden causar problemas.
De acuerdo con BBC Good Food, esto “suele incluir aditivos para acelerar el proceso de fabricación y prolongar su vida útil. Algunos ejemplos son emulsionantes, conservantes y azúcares. Se dice que el pan de producción masiva representa hasta el 11 % de las calorías que consumimos”. Lo que recomiendan no es eliminarlo por completo, sino elegir la mejor opción que puedas comprar, “con la mínima cantidad de aditivos”.